BLOG

¿Para qué sirve soñar?

En los seres humanos, el sueño es desde siempre un componente importante para la vida. De hecho, es fácil que cuando hemos tenido algún sueño extraño o intenso, tratemos de buscarle una explicación. Es inherente a nosotros y se ha visto reflejado en múltiples ocasiones en diferentes culturas, desde los sueños premonitorios a Freud con su “interpretación de los sueños”; desde los chamanes a Jung y los arquetipos.

Teniendo en cuenta que en tantas ocasiones los sueños han tenido un valor importante, es bastante probable que cumplan alguna función en nuestras vidas. Aunque en los últimos años, y sobretodo, desde un punto de vista científico no se ha estudiado en exceso, algunos autores han tratado de buscar la función que puede cumplir el que soñemos.

¿Qué se ha encontrado en las investigaciones?

Así, han encontrado que hay un rasgo personal que influye directamente sobre el contenido de los sueños, y ese es precisamente la supresión emocional. Las personas que suprimen más sus emociones en vigilia, mostraron una cantidad más alta de emociones como la tristeza, el enfado, el miedo y la ansiedad durante los sueños.

No sólo eso, sino que además la calidad del sueño de las personas que suprimen sus emociones durante el día es bastante peor, con más dificultades para conciliar el sueño, más alteraciones mientras duermen y un mayor cansancio durante el día. Por último, como es esperable, las personas con más supresión de pensamientos mostraron una mayor tendencia a la depresión, ansiedad y estrés.

Esto parece demostrar que en los sueños se produce una especie de efecto rebote, de modo que cuando dejamos de expresar y sentir las emociones negativas, éstas aumentan en los sueños, de forma que de algún modo salen a flote por mucho que tratemos de esconderlas. Además, no ocurre de este mismo modo con las emociones positivas, ni con la emoción de “culpa”, que posiblemente sea más compleja, o requiera de más autoconciencia, de modo que sea más complicado presentarla en los sueños.

extraída de interestingthings.info
extraída de interestingthings.info

El contenido de los sueños ayuda a la regulación emocional

Ya que parece que esté claro que este efecto rebote ocurre, podríamos comenzar a explicar algunas de las funciones de los sueños. Por una parte, puede que sea una forma de encontrarse con estas emociones de forma directa, aprendiendo a no suprimirlas. Por otra parte, puede ser la forma en la que una persona se enfrente a los sentimientos negativos que le sobrepasarían en vigilia, de forma que se pueda practicar el afrontamiento de los  mismos durante el sueño.

Además, estos resultados de la investigación, explican por qué algunas personas muestran un rechazo hacia el sueño cuando están pasando situaciones complicadas en la vigilia. Si les está costando manejar los sentimientos negativos, esto puede llevar en ciertas personas a manifestar una mayor supresión de sentimientos, de forma que posteriormente se produzca este efecto rebote y por lo tanto se deteriore la calidad del sueño y además haya más sensaciones negativas como el enfado, la tristeza o el miedo.

Para que esto ocurra lo menos posible, es importante aprender a suprimir menos estas emociones. De hecho, en momentos de la vida en los que se puedan manifestar más estas emociones, puede ser útil escribir una especie de diario antes de ir a dormir, haciendo especial énfasis en las emociones negativas que pueden estar siendo más suprimidas y, posiblemente, este acercamiento dirigido y controlado hacia ellas puede dar lugar a una mejor calidad de sueño, además de con menos sensaciones de angustia.

Aún queda mucho camino que explorar en el terreno de los sueños desde un punto de vista científico, pero en pequeños pasos, se va conociendo más de la función de la acción de soñar, más allá de las puramente relacionadas con el dormir.

Fuente Psychology Today

Escrito por Lara Pacheco Cuevas

Cómo Google está cambiando el liderazgo en el mundo de la empresa

 

Extraída de https://unsplash.com/search/photos/leadership
Extraída de https://unsplash.com/search/photos/leadership

Las empresas que conceden a los empleados mayor capacidad de decisión y que optan porque las personas trabajen en entornos de amplia libertad, obtienen mejores resultados.

Un estudio llevado a cabo por Richard Locke, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), lo demuestra. Comparó dos fábricas de camisetas Nike en México. La fábrica A concedía más libertad a sus trabajadores, les pedía que ayudasen a establecer objetivos de producción, que se organizasen ellos mismos en equipos y que decidieran cómo debían repartirse el trabajo, y les otorgaba autoridad para detener la producción cuando detectaran problemas. La fábrica B controlaba estrechamente la planta de producción, imponía normas estrictas a los empleados sobre cuándo y cómo discurría el trabajo. Locke comprobó que los trabajadores de la fábrica A eran casi el doble de productivos (150 camisetas diarias frente a 80), y unos obtenían unos costos por camiseta 40 por ciento inferiores (0,11 frente a 0,18 dólares).

Pero mucho más importante quizá es que este es el modelo de gestión de personas en el que se basa Google, la empresa posicionada por sexta vez consecutiva como la mejor empresa para trabajar en Estados Unidos en 2017 en el ranking realizado por la revista Fortune y a su vez, una empresa que no deja de crecer en resultados, con un beneficio neto de 5.426 millones de dólares en 2017.

Según palabras de Laszlo Bock, vicepresidente de Recursos Humanos en Google, autor del libro “La nueva fórmula del trabajo”, este estilo se basa en que el directivo no se centra en administrar premios y castigos sino en resolver problemas y estimular a su equipo. Google opta por considerar que las personas son esencialmente buenas y las trata como propietarios.

Hersey y Blanchard (científico del comportamiento y experto en management, respectivamente), sin embargo, opinan que el líder debe evaluar el escenario que está gestionando, analizar las necesidades y adaptar su estilo de liderazgo según cuatro posibles estilos: el directivo (aquel que instruye, vigila y controla los resultados), el persuasivo (que se centra en el desarrollo de habilidades de las personas de su equipo, dando al principio instrucciones y controlando los resultados y que va reduciendo el control y entregando la responsabilidad al equipo), el participativo (cuyo objetivo es que las personas participen de forma autónoma) y el delegador (cuando sólo se recurre al líder cuando es estrictamente necesario, ya que las personas y los equipos se gestionan de forma autónoma reportando las tareas, los planes y los resultados).

Los autores sostienen que cuando los equipos poseen escasa motivación o una baja capacitación el estilo directivo es el que más se ajusta a las necesidades de liderazgo. Conforme la motivación y formación es mayor, es posible avanzar hacia los estilos persuasivo o participativo. Y si las personas están altamente motivadas y formadas, el estilo delegador se ajusta mejor a las necesidades de liderazgo. Por esto, para los autores, el mejor líder debe saber analizar la situación que gestiona y ser capaz de usar los cuatro estilos de liderazgo.

Más acorde al modelo de Google, está la teoría del liderazgo transaccional vs. el liderazgo transformacional de Bernard Bass. Según este autor, el liderazgo transformacional se da cuando el líder consigue que emerja la conciencia de los trabajadores, y que acepten el logro de la misión de la organización y se comprometan con él, dejando de lado sus intereses personales, para enfocarse en los intereses del colectivo.

Además, parece que Google también ha tenido en cuenta otra de las teorías de liderazgo actualmente más influyente, la que se conoce como liderazgo conversacional, según la cual una organización puede percibirse como una red de conversaciones. El liderazgo conversacional, según Carolyn Baldwin, sería el uso intencional que el líder hace de las conversaciones para cultivar la inteligencia colectiva que la organización necesita para la creación de valor. Para ello, el líder debe promover, diseñar y coordinar conversaciones en torno a los asuntos estratégicos de la organización. El líder conversacional es aquel que crea una cultura del diálogo y del aprendizaje colaborativo, haciendo preguntas poderosas que motiven a las personas a reflexionar en torno a respuestas que definan y consensuen escenarios futuros.

En muy pocos años, Google se ha convertido en una de las empresas más grandes del mundo y unos de los aspectos que ha incentivado este crecimiento ha sido su fórmula de liderazgo, en que se demuestra este liderazgo conversacional, al haber establecido muy clara su misión (organizar la información mundial y hacerla universalmente accesible y útil), hasta convertirla en una búsqueda autónoma de cada uno y todos los trabajadores de la empresa. Sirva como ejemplo el origen de Google maps que surgió dentro de este marco de conversaciones entorno al deseo de hacer que cualquiera pueda acceder a visualizar cualquier rincón de la tierra.

Escrito por Sara Reyero Serret

Referencias:

Texto:

https://www.tuexperto.com/2017/04/28/amazon-google-y-microsoft-anuncian-sus-resultados-economicos/

https://www.elobservador.com.uy/google-es-nuevamente-la-mejor-empresa-trabajar-estados-unidos-n1043783

Bock, Lazlo (2015). La nueva fórmula de trabajo. Penguin Random House Grupo Editorial España

Blanchard, H. (2007). Liderazgo de máximo nivel. Ediciones Granica, Buenos Aires.

Mendoza, M.; Ortíz, C. (2006). “El liderazgo transformacional, dimensiones e impacto en la cultura organizacional y eficacia de las empresas”. Revista Facultad de Ciencias Económicas, Volumen X IV núm. 1.

¿Influyen las características de los anuncios para niños en la vida adulta?

Es sabido por todos que llegadas estas fechas empiezan los bombardeos de anuncios de juguetes, a todas horas, uno detrás de otro y sin ni siquiera dar tiempo a procesar tantísima estimulación de colores, musiquitas y productos (cuanto más para la población diana de estas campañas: ¡nuestros niños!).

¿Pero acaso nos hemos planteado alguna vez cómo están diseñados estos anuncios? (Ya sea en formato spot de televisión o la típica revista en papel que llega a casa y los pequeños repasan una y otra vez para hacer sus listas de “me lo pido”).

Extraída de https://elproyectoalegria.wordpress.com
Extraída de https://elproyectoalegria.wordpress.com

Características de los Anuncios

Diversos estudios sobre los spots de juguetes han demostrado que, en lo referente a los valores representados y transmitidos, la publicidad de figuras de acción alberga mayor porcentaje de personajes masculinos asociados a valores como competencia, individualismo, habilidad y desarrollo físico, creatividad, poder y fuerza. Sin embargo, los anuncios de muñecas tienen mayor porcentaje de personajes infantiles femeninos y éstos se asocian a los valores belleza y maternidad, estando apenas presentes los anteriores valores.

El género masculino se proyecta más sabio, activo, agresivo e instrumental que el femenino. Se comprobó que los personajes masculinos implicaban mayor control o dominio que los femeninos. Y si nos fijáramos en la voz en off nos daríamos cuenta de que  la voz masculina es la más utilizada, sugiriendo esto que la voz más legítima socialmente continúa siendo la del hombre.

Estos usos por parte de la publicidad infantil en televisión  contribuyen a la formación de discursos sociales que promueven diferencias entre habilidades y cualidades asociadas a cada género, o lo que es lo mismo, desigualdades de género fomentando unos valores asociados a las niñas (como la atención personal, de la casa, la afectividad, la belleza), y estereotipos muy diferentes en los niños (como el valor, la competitividad y el liderazgo).

¿Influyen estas características publicitarias en la vida adulta de los niños?

Estos estereotipos y clichés que los niños inconscientemente interiorizan podrían reproducirlos cuando fuesen mayores en las distintas esferas vitales.

VIDA LABORAL: Los estereotipos sexistas limitan los intereses de los niños.

¿De verdad los juguetes impactan en la elección de carrera? Becky Francis, profesora de Pedagogía de la Universidad de Roehampton, en Reino Unido, cree que sí. Un pequeño estudio llevado a cabo por Francis concluyó que los niños tendían a recibir más juguetes en los que hay acción, construcción o maquinaria, mientras las mujeres eran impulsadas hacia las muñecas y lo que se supone que son intereses femeninos, como la peluquería.

El mensaje de fondo pareció ser que los niños debían resolver problemas mientras las niñas se dedicaban a los cuidados y las crianzas. Desde la universidad de Washington y Lee (Estados Unidos) algunos estudios también advierten que los juguetes de género pueden afectar la carrera futura de los niños, particularmente porque podrían desincentivar la atracción de ellos o ellas hacia según qué carreras (Como por ejemplo, que las chicas sean científicas).

 – IDEAL DE BELLEZA EN LA MUJER

La utilización de la belleza como valor asociado, casi exclusivamente, al género femenino, puede promover un mensaje social que asocie belleza y mujer como realidad inseparable (sin tener en cuenta aspectos internos de belleza como inteligencia o personalidad). Esto fomentaría desde pequeña la idea de que la mujer ha de estar perfecta diariamente, que para ser guapa es necesario maquillarse, tener un cuerpazo, que mostrar emociones “negativas” puede generar rechazo social, etc.

Por contraposición, en el caso del género masculino: ellos tienen que cuidar su poder y fuerza.

 – ORIENTACIÓN SEXUAL

No tengamos miedo a dejarles jugar con lo que quieran, los estereotipos los promueven los adultos, con prejuicios del tipo “si el niño juega con muñecas o va a ballet saldrá gay”. Los niños nos demuestran día a día que pueden ser muy inteligentes y creativos y que si sus mayores no se lo inculcan, ellos prefieren jugar con todo y todos a la vez, sin hacer distinciones.

 – VIDA DOMÉSTICA

El tema que nos ocupa también puede influir en los roles de género en relaciones de pareja (quién “trae el dinero a casa”, quien se ocupa de los niños) y en la equidad-paridad sobre todo en tareas domésticas (aún a día de hoy las encuestas señalan que un gran tanto por ciento de la carga de las tareas del hogar recae sobre las mujeres).

Los juguetes juegan un rol… por tanto, no fomentemos esa desigualdad, aboguemos por la paridad y fomentemos que el juego sea un contexto de entrenamiento para los futuros roles sociales adultos donde… hombres y mujeres dedican el mismo tiempo a tareas del hogar y cuidado de los hijos, donde hombres puedan encargarse exclusivamente de las tareas de casa si así lo desean o las mujeres ser fontaneras o ingenieras, eliminándose así el tan conocido (pero poco mencionado) techo de cristal, donde no haya diferencias de sueldo por el género… en definitivas cuentas, donde cada personita pueda disponer de todo el abanico de posibilidades para elegir lo que quiere ser de mayor y que se crea capaz de ello.

Ya se ve como “más o menos normal” la idea de no regalar a los niños juguetes bélicos del tipo pistolas, pero ¿cuándo se conseguirá que un carrito (rosa) no sea sólo y exclusivamente de niñas?

Se considera, por tanto, que es aconsejable desde un punto de vista educativo, la publicidad de juguetes infantiles fomentará su proyección desde una óptica más neutral, centrada en el producto y no solo en lo que se asocia a cada género. También ayudaría a que los adultos regalaran desde una mentalidad totalmente abierta.

Ya sucedió en las Navidades del 2012 en Suecia, donde una conocida marca de juguetes apostó por la elaboración de un catálogo unisex en el que primaban los juguetes y no el género: se mostraba a una niña disparando (aunque esto educativo, lo que se dice educativo, no es) y a un niño acunando un bebé. Por suerte, este año en nuestro país otras tres conocidas cadenas de jugueterías se han sumado al carro de la publicidad no sexista en sus campañas de Navidad rompiendo los estereotipos a los que tan acostumbrados estamos, y apareciendo ellos cuidando bebés o peinando a una chica mientras ellas son científicas o se encargan del bricolaje, y todo ello sin tener sus páginas divididas en secciones rosa y azul.

A mayores, recientemente también se han lanzado campañas promovidas desde la Comunidad de Murcia y Valencia, o desde el Ayuntamiento de Madrid en pro de la ruptura de estos estereotipos sexistas. De todas estas novedosas e interesantes iniciativas podemos sacar la conclusión de que “no se trata tanto de dejar jugar con un determinado juguete, sino de no medir su libertad y no tener límites a la hora de elegir a qué o con qué jugar: JUGAREMOS CON CUALQUIER COSA HOY PARA SER TODO LO QUE QUERAMOS MAÑANA”.

Porque no lo olvidemos, los buenos granos que sembremos hoy serán las productivas cosechas del mañana.

Fuentes

BBC Mundo, Elboletín.com, eldiario.es

Martínez, E., Nicolás, M. Á., & Salas, Á. (2013). La representación de género en las campañas de publicidad de juguetes en Navidades (2009-12). Comunicar, 21(41).

Escrito por Maite Nieto

Cómo sobrellevar el duelo en tiempos navideños

 

Extraída de www.ayudaenduelo-artmemori-com
Extraída de www.ayudaenduelo-artmemori-com

En nuestra sociedad, la Navidad es sinónimo de momentos afectivos y reencuentros con nuestros seres queridos, de celebraciones y regalos, de sonrisas y euforia regada al son del champán. Y sin embargo, puede ser también un tiempo lleno de contradicciones, sobre todo cuando en la vida de cada uno comienzan a sucederse las personas importantes. En ese momento, cuando hay ausencias claras de personas importantes, es cuando las heridas emocionales se reabren y podemos sentirnos vulnerables. 

El duelo se define como una reacción emocional intensa ante la constatación de la perdida de un vínculo afectivo significativo. Estas reacciones pueden experimentarse tras un fallecimiento, pero pueden sentirse cuando terminamos con una relación sentimental, una relación de amistad, o cuando nuestro referente afectivo no puede estar presente durante mucho tiempo (por ejemplo, una estancia larga al extranjero).

En ese sentido, las personas que sufren el duelo pueden estar meses (incluso años) con reacciones emocionales de diversa índole, dependiendo del significado que tenga la persona ausente para nosotros. Todos experimentamos el dolor por la perdida de alguna manera y no hay una manera adecuada de sentirlo, si bien todos coinciden en la necesidad de estar conectado con ello, expresarlo de alguna manera y permitirse un tiempo en que podemos funcionar de una forma diferente. De este modo, las fechas importantes (como cumpleaños y aniversarios) y la Navidad y las fiestas donde los seres queridos se reúnen, es donde podemos sentir esas punzadas de manera más intensa, sin que podamos decir que eso es signo de un duelo no superado. A esto se les llama “reacciones de aniversario”, y son parte misma del duelo y del proceso de mejora.

¿Hay claves para sobrellevarlo mejor en estas fechas? En nuestra sociedad todavía el dolor y la muerte es una asignatura pendiente y muchas veces se tiende a esconderlo como una forma de afrontamiento contraproducente. En estas fiestas, se tiende a pensar que la Navidad obliga a sentir unas emociones sobre otras y las personas evitan compartir lo que sienten por miedo a la reacción de los demás, por si no saben cómo reaccionar ante ellas.  De esta forma se pierden oportunidades únicas para hacer un manejo del duelo (y del dolor asociado) y comprender emociones que si bien son desagradables, son tan humanas y necesarias como la alegría y la felicidad. Se actúa como si no pasara nada y cuando las personas las sientes, tienden a aislarse para no molestar. ¿Hay mejores formas de hacerlo? Intentemos describir maneras alternativas de hacerlo:

  1. Establece límites para ti mismo. Sentir el dolor por nuestros seres queridos desgasta mucho por toda la energía y las emociones que sacamos fuera. Haz planes que busquen conservar la energía: la prioridad eres tú mismo y puedes decidir sobre qué planes decir sí y en cuáles decir NO. Anticipando tu comodidad y tu estado emocional. No hagas que las expectativas de los demás cambien o modifiquen tu idea de hacer las cosas. Necesitas tiempo para respirar, digerir y llorar.
  2. Planifica tu tiempo. La rutina y las labores cotidianas pueden darnos una estructura cuando nos sentimos entumecidos por nuestro propio dolor. Confía en la rutina e intenta balancear tu tiempo entre momentos de descanso con momentos de disfrute y conexión. Tu cuerpo lo agradecerá.
  3. Expresa las emociones. Elige a personas que saben escucharte para hablar de tus emociones. Da presencia a la persona fallecida, di su nombre. Habla de lo que hacia o pide que te cuentes historias. Lo que nos queda de los que se han ido son los recuerdos y hay de todos los tipos: hablar de ellos ayuda a integrarlos en tu vida y entender el significado que han tenido en nuestras vidas. Acaba estos momentos con muestras de afecto: esto permite conectarte con los demás y entender que las personas que están junto a nosotros pueden ayudarnos a superar el dolor.
  4. Crea nuevas tradiciones. Las ausencias modifican las reuniones con los demás y hacer como si nada no ayuda. Crea nuevos roles o haz que otros asuman los roles de la persona fallecida. Nombrando, haciendo pequeños actos simbólicos en su nombre y que todos juntos podáis celebrarlos. Ayuda a introducir a los que se han ido en nuestras vidas, llenando estos actos de ventilación conjunta y esperanza.
  5. No intentes reducir el dolor, el camino es la aceptación. Estar de duelo no significa estar triste permanentemente, sino de empezar a disfrutar de nuevo la vida sintiendo un vacío en tu interior. Reconocer lo que uno está sintiendo. Disfrutar de un día de celebración o de la Nochebuena a pesar del dolor permite entender que podemos afrontarlo y que la vida tiene mucho de muchas cosas. Que durante un tiempo nos tenemos que tomar las cosas con más calma, cuidarnos y esperar a recuperarnos. A no pedirnos más de lo necesario. A no fingir emociones que no sentimos: mostrar y expresar ayuda a que tú y los demás aprendamos progresivamente que es esto del duelo. Incluso en Navidad. Incluso en la mayor de las fiestas.
  6. No te aísles. El antídoto contra el dolor es la conexión: conexión con los demás y con el presente. Permite entender que lo que precisamente te hace bien es tu propia vida. No huyas de los demás, el cariño es precisamente una de las cosas que más necesitas. Elige a qué celebración y déjate llevar por la intuición: tal vez te lo pases mejor de lo que esperas.

En efecto, en esto del dolor no hay fórmulas mágicas y lo importante es respetarse a uno mism@, darse cancha, espacio y asumir que el ritmo adecuado es la calma y la bajada de revoluciones. Y dejarse llevar y disfrutar, no sintiéndose culpable por reír y querer el contacto y el afecto de los demás. Que es exactamente lo que hemos perdido y por eso es importante sentirlo. Y por eso en Navidad también.

Escrito por David Blanco Castañeda.

Fuente: PsychCentral, Psychology Today, El País Semanal, Pinerest.org, Health.Harvard.edu

Cinco consejos para combatir la ansiedad social estas navidades

Las personas que sufren ansiedad social, también llamada fobia social, sienten un miedo intenso a ser juzgados por los demás, además de una sensación muy alta de vergüenza al encontrarse en situaciones sociales. Quien sufre este problema, puede tener dificultades en situaciones cotidianas en las que es necesario relacionarse con otros; como el trabajo, escuela o universidad, así como otras situaciones de ocio como fiestas o celebraciones. Habitualmente, en estas situaciones, las personas con ansiedad social están hipervigilantes de su propio comportamiento y es fácil que piensen de sí mismos que el más mínimo gesto puede ser percibido por los otros como algo muy importante y que ha de ser juzgado muy negativamente por los demás.

Cuando nos acercamos a fechas como la de Navidad, las personas que sufren fobia social pueden comenzar pronto a pensar sobre lo difícil de las situaciones de celebración y que muchas veces implica reunión de cantidad de personas, a las que se ven obligados, pero en las que normalmente lo pasan con muchas dificultades.

Si eres una de esas personas, puede ser útil contar con algunas estrategias que pueden ayudar a afrontar estas situaciones en lugar de evitarlas o pasar un mal momento.

extraída de themighty.com
extraída de themighty.com

1. Prepárate

Ya que con mucha probabilidad vas a pasar tiempo anticipando todo lo malo que puede pasar en esta situación, quizá sea interesante que la preparación previa conste de algunas cosas positivas. Por ejemplo, puede ser útil practicar algún ejercicio de relajación o respiración, de forma que cuando estés en la situación ya hayas adquirido cierta práctica en esto y te sea más sencillo llevarlo a cabo.

Además, puede ser interesante que prepares algunos temas de conversación para la situaciones de interacción con otros. Una buena forma de sufrir menos ansiedad en las situaciones sociales es poner el foco en los otros, de modo que si logras preguntar por temas que fomenten que otros hablen de sí mismos es fácil liberarte un poco.

2. Ponte trabajo

Ya que gran parte del estrés derivado de la ansiedad social proviene de la vigilancia excesiva sobre la propia competencia social, puede resultar útil que en estas reuniones te pongas un trabajo que hacer. Puede ser ayudar en la preparación de la cena, servir las bebidas, ser el encargado de la música… Cualquier tarea puede ser buena si te ayuda a dejar de centrarte en cómo te estarán juzgando los demás. Además, está estudiado que el ayudar de forma altruista a otros, también reduce el propio nivel de estrés y aumenta la autoestima, así que ¡trata de ser de ayuda a quién puedas!

3. Convierte la ansiedad en excitación

En estos contextos de celebración, puede que sientas momentos puntuales de mayor ansiedad. En estos momentos puede ser útil decirte a ti mismo que esos nervios tienen más que ver con estar expectante a que algo ocurra que porque te sientes ansioso. Aunque parezca imposible, se ha estudiado que es más sencillo transformar la ansiedad en excitación que en calma, ya que se parecen mucho entre sí, aunque cada una de ellas tenga un tono positivo y negativo. Además, el simple hecho de etiquetar las sensaciones físicas con una atribución verbal distinta puede ayudar a codificarlas de otra forma y hacer de ellas algo más manejable.

4. Sé curioso

Una de las cosas que hacen que la ansiedad pueda convertirse en excitación es la curiosidad. Si logras buscar y descubrir detalles que puedan sorprenderte en la celebración, podrás lograr que la ansiedad se vea mermada. No sólo por esta posibilidad de transformar la ansiedad, sino también porque al tener actitud de curiosidad, los circuitos cerebrales implicados son muy diferentes a los que tienen relación con la ansiedad. Si tratas de ser curioso, pondrás en marcha las áreas cerebrales relacionadas con el refuerzo y la satisfacción. Puedes centrarte en saborear o notar las texturas de diferentes platos o en descubrir algo nuevo de alguno de los comensales.

5. Recuerda que siempre puedes tomarte un descanso

Si en un determinado momento la ansiedad termina por superarte, o simplemente te agotas, lo mejor que puedes hacer es permitirte dar un paso atrás. Una de las cosas más importantes cuando tienes ansiedad, es ser consciente de cuando es demasiado. Además, el esfuerzo invertido en estar en las celebraciones ya es suficiente, luego quizá no sea necesario que además seas el último en despedirte. Si en un momento dado necesitas salir de la situación e irte a casa, el resto de invitados podrán entender que necesitas también el descanso en estas situaciones.

Seguro que alguno de estos consejos puede serte útil en estas fechas en las que la ansiedad social puede ser muy dolorosa, porque aún así, no ha de impedirte disfrutar de la felicidad de las fiestas.

Fuente medicalnewstoday.com

Escrito por Lara Pacheco Cuevas

Algunos malos consejos que damos a nuestros hij@s

La mayoría de los padres quieren que sus hijos tengan éxito en la vida, por lo que éstos se afanan en transmitir las actitudes que consideran beneficiosas y les ayudarán a alcanzar sus metas. Pero, algunos elementos que hemos admitido como positivos para tener éxito podrían ser contraproducentes, ya que pueden producir resultados a corto plazo, pero eventualmente conducen al agotamiento y, a la vez, a un menor éxito. Estas son algunas de las cosas más perjudiciales que muchos de nosotros podemos estar enseñando a nuestros hijos sobre el éxito, y algunas recomendaciones sobre qué decirles en su lugar.

Foto extraída de danoah.com
Foto extraída de danoah.com
  1. Lo que se les dice a los hijos: concéntrate en el futuro. Mantén tus ojos en el premio.

Deberíamos decirles: vive (o trabaja) en el presente.

Mantener la concentración es difícil. La investigación muestra que nuestras mentes tienden a deambular el 50 por ciento del tiempo que estamos despiertos. Y cuando nuestras mentes divagan, podemos comenzar a meditar sobre el pasado o preocuparnos por el futuro, lo que lleva a emociones negativas como la depresión y el estrés.

Una mente que constantemente intenta enfocarse en el futuro, desde obtener buenas notas hasta entrar en la universidad, será propensa a una mayor ansiedad y miedo. Aunque un poco de estrés puede servir como un motivador, el estrés crónico a largo plazo afecta nuestra salud así como nuestras facultades intelectuales, como la atención y la memoria. Como consecuencia, enfocarnos demasiado en el futuro puede afectar a nuestro desempeño.

Los niños lo hacen mejor y se sienten más felices si aprenden cómo permanecer en el momento presente. Y cuando las personas se sienten felices, pueden aprender más rápido, pensar de forma más creativa y resolver problemas con mayor facilidad. Los estudios incluso sugieren que la felicidad te hace un 12 por ciento más productivo. Las emociones positivas también te hacen más resistente al estrés, ayudándote a superar desafíos y contratiempos más rápidamente para que puedas retomar el camino.

Aunque es bueno que los niños tengan objetivos y metas para las que trabajar, es recomendable ayudarlos a mantenerse enfocados en la tarea o conversación presente.

  1. Lo que se les dice a los hijos: Debes mantenerte alerta, nunca bajes la guardia

Deberíamos decirles: es importante aprender a relajarse.

Los niños se sienten ansiosos a edades cada vez más tempranas, preocupándose por las calificaciones y sintiendo la presión de mejorar en la escuela. Muchos niños tienen un gran sufrimiento asociado a esta presión.

La forma en que diariamente llevamos nuestras vidas como adultos muestra a los niños que el estrés es una parte ineludible. Este no es un buen estilo de vida para modelar para niños. No es sorprendente que las investigaciones muestren que los niños cuyos padres están sufriendo de agotamiento en el trabajo tienen más probabilidades que sus compañeros de experimentar agotamiento en la escuela.

Es recomendable que los padres enseñen a los niños las habilidades que necesitarán para ser más resistentes frente a los eventos estresantes. Si bien no podemos cambiar el trabajo y las exigencias de la vida que enfrentamos, podemos usar técnicas como la meditación, el yoga y la respiración para lidiar mejor con la presión. Estas herramientas ayudan a los niños a aprender a parar y descansar, en contraposición a las respuestas de estrés.

  1. Les decimos a nuestros hijos: Mantente ocupado.

Deberíamos decirles: disfruta de no hacer nada.

Incluso en nuestro tiempo libre, en nuestra sociedad las personas tienden a dar más valor a las emociones positivas de alta intensidad como la excitación, en oposición a aquellas de baja intensidad como la calma.  Esto significa que los horarios de nuestros hijos a menudo están a tope con actividades extraescolares y salidas familiares, lo que deja poco tiempo de inactividad.

En lugar de llenar de actividades a los niños, podemos dejarles algún tiempo libre. Los niños pueden convertir cualquier situación, ya sea en una sala de espera o caminando a la escuela, en una oportunidad para jugar. También pueden elegir actividades relajantes como leer un libro, llevar al perro a caminar o simplemente tumbarse debajo de un árbol y mirar a las nubes, todo lo cual les permitirá acercarse al resto de sus vidas desde una perspectiva más centrada y pacífica. Darles tiempo de inactividad a tus hijos les ayudará a ser más creativos e innovadores. Igualmente importante, les ayudará a aprender a relajarse.

No es que nunca debamos desafiarles o que debamos privarles de oportunidades de aprendizaje. El punto es no sobrepasarlos y comprometerlos hasta el punto en que no tengan la oportunidad de aprender juegos independientes, estar con ellos mismos y soñar despiertos, para aprender a ser felices solo en lugar de estar siempre haciendo.

Fuente: Psychology Today

Escrito por María Rueda

¿Por qué en mi grupo de amigos siempre hacemos lo mismo?

Extraída de https://www.elconfidencial.com
Extraída de https://www.elconfidencial.com

Quizás os hayáis planteado en alguna ocasión por qué siempre se acaba haciendo lo que quiere uno del grupo; ir al restaurante que propone, ver la película que él elige, salir a la discoteca que a esa persona le gusta, etc.

Irving Janis, realizó sucesivos estudios sobre dinámica de grupos para tratar de explicar la toma de decisiones en grupo y, en 1972, planteó un fenómeno al que llamó Pensamiento de grupo, que se basa en el hecho de que, a pesar de que muchas veces los grupos están formados por personas cualificadas, adoptan malas decisiones. Janis consideró que estos errores se debían a un modo de pensamiento que se observa en miembros de grupos cohesionados, cuya tendencia a la unanimidad supera la motivación por contrastar la realidad, el juicio moral, etc.

Esto suele pasar en grupos muy cohesionados, aislado de puntos de vista diferentes, con un líder que señala desde el principio cuál es la alternativa preferida, en el que no existen normas de cómo tomar las decisiones, formado por personas parecidas en ideología y características sociales. Suele ocurrir también en un contexto situacional concreto como que el grupo esté pasando un momento de estrés y tenga una baja autoestima por fracasos recientes, dilemas morales, etc.

En estas circunstancias pueden producirse una serie de estrategias de pensamiento que llevan a conclusiones erróneas consensuadas por el grupo, como son:

  • Optimismo excesivo que ciega a los miembros del grupo ante las advertencias de peligro. Por ejemplo, apuestas arriesgadas, peleas en un bar, acciones que uno no haría individualmente.
  • Pensamiento por parte de los miembros del grupo de que quienes forman parte del mismo son más cívicos que los que no lo son y que las personas de fuera del grupo son menos inteligentes, peores personas y, en definitiva, inferiores.
  • Desestimación de cualquier información que pueda ir en contra del grupo y eliminación individual de los miembros de las dudas que tengan contrarias a las decisiones del grupo.
  • Presión hacia quien duda o se posiciona en contra de las decisiones del grupo, pudiéndoles ridiculizar o echar.
  • Como consecuencia de todo lo anterior, el grupo tiene la sensación de que las decisiones se toman de forma consensuada por todos.

Para superar estas situaciones, Janis también propuso una serie de medidas que se podían adoptar para reducir la aparición del pensamiento grupal, como son: que el líder adopte una postura imparcial, que se formen subgrupos que se reúnan por separado para llevar a cabo un análisis crítico y que se invite a personas cualificadas externas al grupo para que pongan en tela de juicio las decisiones.

También sucede, en grupos no tan cohesionados o sin las características anteriores, un efecto conocido como el de la dependencia normativa, consiste en que la persona, para mantener una relación positiva con el grupo, manifiesta una opinión en favor de la expresada mayoritariamente por el grupo, pero en sus respuestas individuales, mantiene lo que pensaba sin la influencia del grupo, por lo que la respuesta que da el individuo en grupo no ha sido interiorizada, sino que está motivada por factores externos.

Otros investigadores, Moscovici y Zavalloni (1969) realizaron una contrastación de hipótesis por la que describieron el efecto de polarización de las decisiones de grupo, consistente en que el efecto de debatir en grupo decisiones individuales, hacía que estas decisiones cambiaran, no a decisiones más arriesgadas o prudentes que las individuales, sino a decisiones más polarizadas, es decir, si las decisiones individuales eran conservadoras, se volverían aún más conservadoras y si eran arriesgadas, se volverían aún más arriesgadas.

Según las últimas investigaciones en psicología social, un grupo puede tomar decisiones más creativas que las personas por separado siempre y cuando se tengan en cuenta una serie de factores:

  • Respeto entre los miembros del grupo y escucha de todas las opiniones, de forma que todos tengan la oportunidad de hablar.
  • Fomento de la diversidad de opiniones y de la comunicación empática.
  • Tener claro que no todos piensan igual y que tienen derecho a no estar de acuerdo y a cuestionar determinadas opiniones.
  • No tener miedo a los posibles conflictos que puedan surgir por tener distintas opiniones, puesto que su resolución es lo que genera aprendizaje y desarrolla al grupo.

Escrito por Sara Reyero Serret

Referencias:

Texto:

Janis, I. L. (1972). Victims of groupthink: A psychological study of foreign policy decisions and fiascoes. Boston: Hougton Mifflin.

Moscovici, S. y Zavalloni, M. (1969). The group as a polarizer of attitudes. Journal of personality and social psychology, 12, 125-135.

 

La soledad o la aliada secreta para el manejo emocional

Foto extraída de http://www.ewallpapers.eu
Foto extraída de http://www.ewallpapers.eu

La soledad ha sido comúnmente asociada a algo negativo, relacionado con situaciones de dolor, estrés y tristeza. Cuando una persona que se siente sola crónicamente puede presentar un aumento de cortisol en sangre, un sistema inmunitario deprimido y un cerebro en constante alerta. En esta situación, el entorno se percibe como algo amenazante y provoca en la persona que lo sufre una vigilancia permanente y tremendamente agotadora. Y a pesar de todo ello, también se ha encontrado beneficios de los estados de soledad, desde el buen rendimiento en multitud de tareas, el aumento de la creatividad o también como ayuda para lidiar con nuestras emociones. La soledad nos enseña que todos necesitamos un tiempo y un determinado ritmo para procesar las emociones provocados por eventos o situaciones dolorosas y de las que no tenemos una solución clara al momento.

En este sentido, diversas investigaciones han pretendido arrojar datos acerca de cómo la soledad puede ayudarnos a procesar situaciones problemáticas y/o dolorosas. Así, en un estudio reciente, liderado por el grupo de investigación del grupo de Nguyen Thuv-vy y  colaboradores, recogen toda una serie de alentadores resultados acerca del impacto positivo de la soledad a la hora de manejar estados emocionales altamente displacentros. En el estudio se dejaba periodos cortos de tiempo en soledad a los participantes, registrando el aumento o disminución de sus estados emocionales tras dichos periodos de tiempo.

En la primera modalidad estudiada, se observó que los participantes respondían positivamente a los estados de soledad. Se comparó dos grupos con un estado emocional positivo y negativo de alta activación, y en el grupo en soledad sentados se colocaba a los participantes sentados en una silla sin la presencia de ninguna persona o de un dispositivo móvil, frente a otro grupo en el que se le invitaba a charlar con los investigadores. Los resultados reflejaron una disminución de la alta activación (negativa y/o positiva) para aquellos participantes que habían pasado quince minutos solos, en un efecto que los investigadores denominaron como “efecto de desactivación”, donde se veía una disminución de la activación de las emociones de alta intensidad.

Por otro lado, se añadió una nueva medida a tener en cuenta en un experimento adicional. Así, se pasó a incluir las emociones de baja intensidad (como calma, tristeza, enfado o fastidio) añadidas a la alta activación, con un efecto desigual para las emociones de baja intensidad. Mientras que las de alta seguían disminuyendo en los quince minutos de soledad, las emociones discretas y de baja intensidad sufrían un aumento, dejando claro el efecto complejo de la soledad en nuestro estado emocional. Esto se comprobó también para un grupo de participantes que leían un artículo en el momento de estar solos, sugiriendo un efecto desactivación incluso si se hacía una tarea externa en los periodos de soledad.

Los investigadores también comprobaron si el contenido del pensamiento en los momentos de soledad podría afectar en la modulación emocional. De este modo, se encontró que los estados emocionales altos disminuían cuando se intentaba controlar el contenido de los mismos (intentando no centrarse en ellos), y aumentaba incluso las emociones positivas de baja intensidad. Esto se repetía igualmente cuando se introducían pensamientos positivos, por encima de la introducción de pensamientos neutrales.

Para comprobar la permanencia de los resultados a lo largo del tiempo, se instó a un grupo de participantes a mantener estos quince minutos de soledad y a registrar sus estados emocionales durante dos semanas. Y, como se pudo ver, hubo una disminución de la ansiedad y el estrés cuando las personas decidían activamente estar solos y hacer uso de esos quince minutos de soledad.

Aun así, los propios investigadores matizaron los resultados aduciendo que todos estos resultados son aplicables a pequeños estados de soledad y habría que excluir de esto a las personas con un estado de soledad permanente, con una comorbilidad grande con síntomas físicos y psicológicos.

Atendiendo a su aplicabilidad en la vida cotidiana y como defienden los autores, los distintos resultados muestran “la influencia de la soledad para regular estados emocionales intensos, situaciones de confrontación y oposición hostil o discusión con la pareja y/o amigos”. Es decir, podemos recomendar pequeños periodos de tiempo para lidiar con eventos cotidianos y emocionalmente intensos, donde podemos proponer pautas o perspectivas más realistas y conseguir una reducción del estrés y la intensidad emocional. Así, tras una desavenencia o una discusión con alguien cercano, dar un paseo por el barrio, centrarnos en una tarea sencilla (como una tarea manual, limpiar un poco la casa…) puede ayudarnos a paliar el impacto emocional y reintroducirnos un rato después en la situación para dar otro tipo de soluciones u opciones de solución. La soledad, de este modo, se convierte en una herramienta muy útil en la gestión y solución de conflictos emocionales, enfriando la intensidad emocional y permitiendo un procesamiento más calmado y racional de la situación. Algo que podemos tener en cuenta en nuestra cotidianidad diaria.

Escrito por David Blanco Castañeda

Fuentes: BPS Digest, Psychology Today, Diario El País, Journals.sagepub.

¿Qué es eso del sesgo de confirmación y cómo afecta a todas las decisiones de tu vida?

A todos nos gusta pensar de nosotros mismos que somos objetivos y que valoramos la realidad tal y como es. Sin embargo, como seres humanos que somos, esta premisa es falsa. Tenemos muchas tendencias que no conocemos tan bien de nosotros mismos, en muchas ocasiones nuestro pensamiento no es tan objetivo como nos gusta creer. Si hay algo que nos distingue de una máquina en la toma de decisiones, esto es la parte emocional que nos mueve. En cualquier caso, conocer lo que puede modificar nuestras percepciones del mundo siempre es de agradecer, aunque hay que admitir que normalmente no vaya a lograr que estas percepciones cambien.

Por esto es interesante que se conozca el tradicional sesgo de confirmación, estudiado y comprobado en múltiples ocasiones desde la psicología social. Para hacernos una idea muy general, si después de un partido entre el Madrid y el Atlético, preguntamos a los aficionados del Madrid, recordarán más y mejor las faltas del Atlético, mientras que éstos recordarán más las del Madrid.

Extraído de theodysseyonline.com
Extraído de theodysseyonline.com

Visto así, parece que es un sesgo que nos puede afectar sólo a cosas banales y sin mucha trascendencia en nuestras vidas, pero nada más lejos de la realidad. Un ejemplo en el que podemos ver que afecta más seriamente es el siguiente. Te invitan a una fiesta donde no conoces a nadie y en un primer momento dudas de si podrás sentirte cómodo o qué pensará la gente de ti. ¿Podría ser que todos te criticaran por el hecho de que vayas sólo a la fiesta? Cuando llegas a ella, entras en una sala llena de gente y efectivamente, allí, al fondo de la sala hay una pareja que te miran y cuchichean ¡Lo que pensabas era verdad! Posiblemente sí, lo sea. Algunos de los que están en esa fiesta pueden llegar a criticarte, pero desde luego, eso no es que todo el mundo te critique, estás centrando tu atención en la idea preconcebida que te habías hecho de la situación.

Es de nuevo el sesgo de confirmación. ¿Cómo funciona? Al menos hay tres componentes que se ven afectados por este sesgo.

Cómo buscas información

Si tu idea de tu fin de semana es que ha sido muy aburrido, y que todos lo pasan mejor que tú, será muy sencillo busques información de este tipo, mirando en facebook lo que otros han hecho, pasándolo genial. Te será fácil olvidar que muchas otras personas no publican sus fines de semana, igual de aburridos al tuyo, en facebook.

Cómo interpretas la información delante tuya

Si ocurre algo que no crees que sea posible, aunque ocurra delante tuyo, en muchas ocasiones por el sesgo de confirmación no eres capaz de procesarlo. Si estás convencido plenamente de la honestidad de una persona, aunque te cuente algo tremendamente insólito, te será difícil pensar que es mentira y serás más fácil de convencer.

Cómo recuerdas la información

Si consideras que la navidad es una época divertida, es más probable que recuerdes los momentos en los que lo pasaste bien que aquellos en los que lo pasabas mal, aunque posiblemente hayan existido situaciones buenas y malas en estas fechas.

Este sesgo afecta a tan diversas formas de procesar la información, que es de esperar que tenga mucha influencia en las decisiones que tomas, así que, ya que sabes que vas a tener esta tendencia, la próxima vez que te pongas a repasar quién ha cometido más faltas, piensa que creerás que los tuyos siempre han cometido menos. Y desde luego, trata de centrarte en esas personas de la fiesta a las que les has gustado y trata de ignorar a aquellas que parece que te critican, porque siempre será más fácil que encuentres información que apoye tus argumentos, sean éstos favorables y desfavorables hacia ti.

Fuente Psychology Today

Escrito por Lara Pacheco Cuevas

El impacto del locus de control paterno sobre los logros de los hijos

Es posible que alguna vez hayas oído eso de que “todo depende de la educación”. Cuando estudiaba en la universidad tuve la suerte de tener a una profesora genial que repetía una y otra vez “la potencia de la educación”, aludiendo al poder que ésta tiene para cambiarlo todo. En el trabajo con los padres, tratamos de alentar siempre a reflexionar sobre cómo crían a sus hijos, a tomar conciencia sobre que ellos son modelos.

Sin embargo, a veces olvidamos valorar que para que exista esa intencionalidad en la crianza se requiere por parte de los padres una creencia de que tienen control sobre sus vidas. Está muy bien hablar de lo que los padres deberían hacer para influir en sus hijos, pero si esos padres no creen que sus elecciones importen, ya sea porque sus propios padres les robaron su autoconfianza o porque la vida se lo ha puesto difícil, y se sienten impotentes, entonces estos consejos pueden caer en saco roto.

Foto extraída de drphil.com
Foto extraída de drphil.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El grado en el que creemos que nuestras elecciones importan depende, en parte, de a lo que llamamos “locus de control”. Una persona con un locus de control externo (LCE) mira la vida desde el exterior, casi como si fuera un espectador, esperando ver qué sucederá después. Si le preguntas a alguien con un LCE por qué sacó buena nota en un examen, o por qué perdió su trabajo, es probable que atribuyan esos resultados a causas que escapan a su control. Las razones por las que ocurren las cosas pueden ser el destino, la suerte, Dios, el azar… por lo que creen que todo en la vida es impredecible, y por tanto, tendrán un sentimiento de que no pueden hacer nada para cambiar las cosas.

Por el contrario, la persona con “locus de control interno” (LCI) atribuye sus éxitos y fracasos a su propio trabajo y esfuerzo. Esta persona puede decirse a sí mismo: “La razón por la que saqué una buena nota es porque estudié”. Cuando los éxitos llegan, el LCI se lleva el mérito (“Me lo merezco. Trabajé realmente duro”), y el LCE lo atribuye a fuentes incontrolables y externas (“El profesor me quiere”, “Tuve suerte”; “Las estrellas estaban alineadas”). Cuando hay una error, el LCE tiene una excusa fácil de por qué sucedió (“No fue la voluntad de Dios”; “Supongo que no tocaba”; “Así es mi vida- es como si el universo estuviera en mi contra “), y el LCI busca razones por las cuales ocurrió el error, para que puedan mejorar sus posibilidades de éxito en el futuro (” Creo que necesito practicar más “;” La próxima vez, voy a practicar más”…).

¿Cómo afecta esto a tus hijos/as?

Según dos estudios recientes, el LC de un padre/madre, medido al momento de nacer su hijo/a predice la cognición de ese niño a los 4 y 8 años. Específicamente, han observado que el LC de los padres está relacionado con las puntuaciones de Cociente Intelectual (CI) y resultados académicos. Pero, paremos un momento y pensemos detenidamente a este respecto… Sí, parece que tus creencias están conectadas con la inteligencia de tu hijo. ¿Por qué puede ser esto así?¿Qué tipo de comportamientos puede ver un hijo en un padre que afecten a su capacidad para razonar, pensar en el futuro o utilizar la perspectiva (algunos componentes principales de la inteligencia)? De acuerdo con los autores de estos estudios, hay un sorprendente número de respuestas a esta pregunta, que ayudan a dar sentido a la relación entre locus de control paterno y la capacidad cognitiva del niño:

1) Los padres que creen que sus acciones tienen un impacto en el futuro tienen más probabilidades de documentarse antes de que nazca su bebé, leer sobre el embarazo y la paternidad y reflexionar y comunicarse con los demás sobre las actitudes y estrategias que quieren llevar a cabo cuando llegue su bebé.

2) Los padres con LC interno, tal vez como resultado de la información que buscan y leen sobre su bebé, son más propensos a tener una dieta saludable, evitar el alcohol, las drogas y el tabaco durante el embarazo. Cuando una madre está embarazada, aquello que consume afecta en uno u otro sentido al feto. Las vitaminas y los minerales benefician a la madre y al bebé. El alcohol, las drogas y el humo del tabaco actúan como teratógenos y son perjudiciales para el correcto desarrollo del feto.

3) Los padres con un LC interno tienden a rodearse por otras personas con este mismo locus, lo que brinda la oportunidad de intercambiar ideas y discutir soluciones a los problemas de crianza con otros padres. A su vez, tener acceso a otros padres que invierten en prácticas de crianza intencional es una fuente de apoyo que puede ayudar a superar las tensiones de la vida y otros desafíos. Asimismo, los padres con un LC interno buscan crear un ambiente estimulante, participar en actividades de enriquecimiento para sus hijos…

4) Después de que nazca el bebé, las madres con un LC interno tienen más probabilidades de amamantar, lo que implica un gran número de beneficios de salud, sociales y cognitivos para un bebé.

5) A medida que el bebé se convierte en un niño y luego en un adolescente, es más probable que el padre con un LC interno use prácticas de crianza positivas que implican más consistencia, receptividad y actividad estimulante que los padres con un LC externo. También es más probable que enfaticen la independencia y autonomía de sus hijos y que usen interacciones más cálidas, más seguras emocionalmente y más comunicativas. Cuando un niño hace algo digno de mención, conversa sobre lo que el niño acaba de lograr. Cuando un niño hace algo que necesita corrección, estos padres también usan la conversación y la discusión sobre por qué el comportamiento del niño no era apropiado y luego modela las prácticas de intercambio de ideas para diseñar estrategias que el niño pueda hacer de manera diferente cuando se encuentre en situaciones similares en el futuro. En resumen, los padres con un LC interno transmiten su locus interno a sus hijos, mostrándoles cómo pensar sobre las conexiones entre sus acciones y los resultados de las decisiones que han tomado.

6) El padre con un LC interno es más probable que proporcione actividades de enriquecimiento para su hijo, que le exponga a situaciones nuevas y promueva un aprendizaje sobre cómo interactuar con otros niños y adultos de manera prosocial. Estas actividades pueden ser talleres para padres e hijos, ir a la biblioteca, leerle al niño, cantarle al niño…

Cambiar el Locus de Control:

La buena noticia es que las personas pueden cambiar su Locus de Control, con introspección y trabajo duro. Si al leer esto te identificas más con un LC externo que con el interno, te recomiendo que puedas probar a incluir esta semana algunas de las prácticas de crianza que utilizan los padres con LC interno. Intenta imitar cómo sería tener un LC interno, y muy pronto, puede que empieces a sentir que hay cosas de la vida que están un poco más bajo control. Es un sentimiento muy poderoso sentirse seguro de que puedes lograr aquello que te propones y saber, después de haberlo logrado, que es por mérito propio. Tu hijo/a también puede beneficiarse de este cambio. La investigación longitudinal indica que los niños que crecen con una mentalidad de LC interna (que les han dado sus padres) probablemente buscarán más educación, retrasarán el tener hijos y elegirán parejas románticas y amigos que tengan una LC interno. También es más probable que tengan patrones regulares de sueño, patrones de alimentación saludables y que respondan a la frustración con conductas proactivas, como la comunicación y la resolución de problemas, en lugar de berrinches.

Parece que efectivamente la educación es poderosa. Tus acciones, palabras y creencias importan. Como padre o madre constituyes la principal fuente de información que tu hijo tiene sobre cómo pensar y vivir en el mundo. Demuéstrales que son poderosos al reconocer su propio poder. Enséñales la importancia de la auto superación permanente modelando tu interés en crecer como persona. Queremos niños fuertes y valientes, que tengan las agallas para perseguir sus sueños. Su fuerza y ​​coraje, y su búsqueda, son las claves de su éxito. ¡Créelo!

Fuente: Psychology Today

Escrito por María Rueda