Cerrado por vacaciones!

Queridxs Lectores!

Os comunicamos que el blog de Cenit Psicólogos permanecerá cerrado por un merecido descanso de nuestro equipo por vacaciones hasta  el primer fin de semana de septiembre, donde reanudaremos nuestra actividad divulgativa de textos científicos de Psicología.

Esperamos que tengáis un buen periodo vacacional y que la espera de nuestra actividad sea, a poder ser, debajo de una bonita sombrilla, con gafas de sol en una mano y en la otra una caipirinha bien fresquita.

¡Nos vemos a la vuelta!

https://www.revistamoi.com
Extraída de https://www.revistamoi.com

El estrés agudo infantil aumenta la vulnerabilidad a la enfermedad

Los traumas o el estrés temprano en la vida pueden alterar el desarrollo normal. Estas deficiencias debilitan todos los aspectos del crecimiento físico, psicológico y social. De manera alarmante, el estrés temprano en la vida puede aumentar la vulnerabilidad del niño a la enfermedad a lo largo de toda su vida. La historia está repleta de eventos horribles cuyos protagonistas son niños. Estos eventos desafortunados han permitido a los investigadores cuantificar el aumento en la prevalencia de la enfermedad en esta población.

Recientemente, hemos visto en las noticias como la administración Trump puso en marcha una “política de tolerancia cero”. Como resultado de estas políticas, niños indocumentados se  enfrentan a condiciones terribles, como la separación de sus padres y el abuso en todos los niveles. Las consecuencias son que muchos de estos niños experimentan ataques de pánico, se hacen pis en la cama, ansiedad y otros problemas esperables. Lamentablemente, muchos de estos niños no se reunirán con sus padres.

Foto extraída de t13.cl
Foto extraída de t13.cl

La separación de un padre es una daño serio al desarrollo normal. El feto permanece físicamente unido a su madre a través del cordón umbilical. Si se corta el cordón umbilical, el embrión no puede obtener su nutrición y muere. A medida que el niño-a gana habilidades y sale al mundo, el apego físico se transforma en uno psicológico. De la misma manera, si se compromete el cordón psicológico, el alma del niño puede verse privada de una nutrición psicológica esencial. Por ejemplo, si un niño pierde a un padre, su riesgo de padecer depresión mayor a lo largo de su vida aumenta en un 50 por ciento.

La separación del entorno seguro a una edad temprana le enseña al niño una lección emocional inolvidable: “este mundo no puede ser confiable”, “las cosas malas seguirán sucediéndote y tú estás abocado sin remedio a la soledad y desesperanza”.

La privación materna es el peor castigo que cualquier niño puede tener. En estudios donde los monos rhesus pequeños fueron separados de sus madres, crecieron con un nivel elevado de las hormonas del estrés (de acuerdo con la ética de investigación practicada en los Estados Unidos, no se pueden hacer tales experimentos en seres humanos y el investigador debe pasar por un proceso extenso para justificar experimentos de separación materna en animales).

Se han informado resultados similares en niños que han sufrido abuso o separados de sus familias: tienen hormonas de estrés elevadas. Eso no es todo. La corteza frontal que permite la toma de decisiones, la regulación de las emociones y desactiva la impulsividad, se reduce.

Esta elevación en las hormonas del estrés está lejos de ser benigna. El término “enanismo de estrés”/ “enanismo psicológico” señala cómo puede ser el estrés letal durante estos años impresionables. Los niños que sufren de enanismo psicológico no alcanzan la altura media para su grupo de edad y la edad mental va a la zaga de su edad cronológica. En otras palabras, estos niños traumatizados o privados de la madre dejan de crecer mental y físicamente.

¿Por qué el estrés severo en la niñez estanca el crecimiento?

El hipotálamo controla la liberación de la hormona del crecimiento. Lo hace al equilibrar cuidadosamente la liberación de dos hormonas: una excitatoria y una inhibitoria. Bajo estrés, el hipotálamo se inclina hacia la inhibitoria, por lo que el niño no crece. En niños con enanismo de estrés, las hormonas de estrés circulantes excesivas (cortisol) disminuyen la liberación de la hormona del crecimiento y la respuesta del cuerpo a ella.

Estos niños también tienen problemas gastrointestinales. Su sistema digestivo no absorbe los nutrientes de sus intestinos. Esto también conduce a numerosos problemas de crecimiento. También tienen un riesgo mayor de por vida de Síndrome del Intestino Irritable (SII).

Las consecuencias del estrés infantil para las vulnerabilidades durante la edad adulta son numerosas: desde anormalidades cerebrales hasta el desarrollo de una enfermedad. El ACE (Experiencias infantiles adversas) recoge el número de experiencias adversas de la infancia y correlaciona el puntaje con varios riesgos. Una puntuación ACE más alto aumenta el riesgo de diabetes, condiciones cardiovasculares, asma, depresión, ansiedad y suicidio. ¡Esta puntuación está relacionado con siete de las diez principales causas de muerte! Socialmente, la puntuación se relaciona con el aumento de antecedentes penales, el embarazo adolescente y más días de enfermedad en el trabajo.

Las separaciones familiares forzadas están mutilando el cordón que une a estos niños con una posibilidad razonable de llegar a la adultez. El mundo impreso en sus mentes es un mundo vacío y sin emociones, un mundo donde nadie puede confiar y donde no tienen control sobre lo que les sucede. Las políticas tienen sus consecuencias a medio y largo plazo en las vidas de las personas.

Fuente: Psychology Today

Traducido y adaptado por María Rueda

¡Cerrado por vacaciones!

Queridos lectores,

Os comunicamos que el blog de Cenit Psicólogos permanecerá cerrado por vacaciones en el verano, volviendo puntuales el primer fin de semana de septiembre con nuevos artículos y curiosidades de psicología. Os recordamos que el centro seguirá abierto hasta el día 6 de Agosto, cerrando dos semanas por vacaciones, y reanudando su actividad habitual el día 22 de agosto. ¡Feliz Verano y nos vemos (y leemos) a la vuelta!

El Equipo de Cenit Psicólogos.

Foto extraída de www.cdanavalcarnero.es
Foto extraída de www.cdanavalcarnero.es

¿Cómo afrontan tus hij@s el fracaso?

Los niños y niñas responden mejor a los contratiempos (suspensos, repetir curso…) en el proceso de aprendizaje cuando creen que la capacidad y la inteligencia son maleables, es decir, cuando piensan que sus capacidades están en crecimiento (mentalidad de crecimiento, growth mindset), en lugar de observarlas como algo fijo (mentalidad fija, fixed mindset).

Basado en big-change.org
Basado en big-change.org

Cabe esperar que la actitud de los padres hacia la idea de que las capacidades sean predeterminadas o en constante desarrollo, tenga una fuerte relación con la que tienen los niños. Hasta ahora se ha prestado mucha atención sobre cómo reforzar a los niños pero no tanto sobre cómo afrontar el error (es mejor centrarse en su esfuerzo y uso de estrategias en lugar de centrarnos en su capacidad). Sorprendentemente, no parece que exista relación entre el tipo de mentalidad (de crecimiento o fija) de los padres y la de los hijos. Un nuevo estudio publicado en la revista Psychological Science sugiere que esto se debe a que los niños no son capaces de explicar qué tipo de mentalidad tienen sus padres. Sin embargo, las creencias de los niños acerca de su capacidad se asocian con cómo sus padres conciben el error o el fallo.

Kyla Haimovitz y Carol Dweck, psicólogas e investigadoras de la Universidad de Stanford, hicieron una encuesta a 73 padres y a sus hijos y observaron que no había relación entre la mentalidad sobre la capacidad de los padres y las actitudes de los niños con respecto a la misma. Sin embargo, sí encontraron que aquellos padres que veían el fracaso como una oportunidad para aprender tendían a tener hijos con una mentalidad de crecimiento, mientras que los padres para los que el fracaso era algo más negativo y malo para el aprendizaje tendían a tener hijos con una mentalidad fija.

¿Por qué la actitud de los padres hacia el fracaso es aparentemente más importante que su actitud hacia la capacidad? Las autoras explican que tiene que ver con lo que es visible para los niños y niñas. Otros estudios han puesto de manifiesto que los niños no saben si sus padres tienen una mentalidad de crecimiento o mentalidad fija, pero sí son conscientes de las actitudes de sus padres hacia el fracaso. Los niños que piensan que sus padres tienen una actitud negativa hacia el fracaso tienden a ver en sí mismos que la capacidad y la inteligencia son elementos fijos.

Esto puede deberse a que los padres con una actitud negativa hacia el error, responden a los fracasos de sus hijos consolándolos diciéndoles que no importa que no puedan o no sean capaces, fomentando en ellos la creencia de que su capacidad es fija. Los padres con una actitud más positiva hacia el fracaso, por el contrario, tienden a animar a sus hijos a utilizar los errores como una oportunidad para aprender u obtener ayuda adicional, comportamientos que fomentan una mentalidad de crecimiento.

Un último estudio investigó si las actitudes de los padres hacia el fracaso realmente pueden generar cambios en la manera en que responden a los fallos de sus hijos. Más de cien padres completaron un cuestionario online, algunos tenían que responder preguntas diseñadas para provocar en ellos una actitud negativa hacia el fracaso y otros tantos preguntas destinadas a promover una actitud positiva ante el error. A continuación, se les pidió a los padres que imaginaran que sus hijos llegaban a casa con la noticia de que iba a repetir curso y cómo iban a pensar, sentir y actuar. Los padres que habían sido “preparados” con el cuestionario previo para ver el fracaso como perjudicial para el aprendizaje eran más propensos a decir que responderían preocupándose por si su hijo era capaz y consolándolo por su falta de habilidad.

Las autoras explican que sus hallazgos muestran que los padres que creen que el fracaso es una experiencia debilitante hacen que sus hijos crean que no pueden desarrollar su inteligencia; al establecer esta relación entre actitud ante el fracaso y mentalidad fija, se ha avanzado en la comprensión de cómo se construye socialmente la motivación en los niños. Puede que no sea suficiente promover una mentalidad de crecimiento en los padres para transmitirla a sus hijos. Quizá la intervención acertada esté en cambiar las actitudes al respecto del fracaso, concibiéndolo como algo potencialmente beneficioso en el proceso de aprendizaje de los hijos.

Fuente: BPS Research Digest

Escrito por María Rueda

La pose del superhéroe y la confianza en uno mismo

Cuando vemos a un superhéroe antes de entrar en acción, es fácil reconocer, sólo por su postura, que puede enfrentarse a lo que sea y salir indemne. ¿Será que sienten que pueden hacer cualquier cosa y por ello lo transmiten con su postura?

extraída de donnaalcala.com
extraída de donnaalcala.com

De forma intuitiva, todos somos capaces de leer la postura de los demás y entender que transmite emociones y actitudes. La comunicación no verbal se estudia frecuentemente desde diferentes disciplinas. Sabemos cómo y cuánto se comunica con nuestra postura o nuestros gestos. Por ejemplo, en debates o mítines políticos se analiza habitualmente cómo se muestran de forma postural los implicados, de forma que sabemos si se están mostrando más poderosos o menos, si muestran miedo o agresividad ante el público o frente al candidato oponente.

Se ha estudiado mucho sobre lo que decimos con la postura corporal, la manera en la que nuestras emociones y pensamientos condicionan ésta y nos hacen transmitir a los demás toda esta información. Lo que se ha estudiado con menos frecuencia, al tiempo que es mucho menos intuitivo es cómo nuestra postura puede influir sobre nuestras emociones.

Hace ya unos años, investigadores de las universidades de Columbia y Harvard presentaron un estudio para comprobar cómo la postura puede influir sobre las emociones y actitudes, en lugar de a la inversa. Para ello, buscaron a un grupo de personas a las que les hicieron colocarse con poses de poder o de debilidad. La postura de “alto poder” implica cierta dominancia y una sensación de autoeficacia mayor mientras que la de “bajo poder” implicaría retraimiento y de algún modo, sensación de incapacidad.

Postura de "alto poder"
Postura de “alto poder”
Postura de "bajo poder"
Postura de “bajo poder”

 

 

 

 

 

 

Pero, ¿cómo midieron si el hecho de posar de una forma u otra hacía sentirse a los participantes realmente como poderosos o no? Las medidas implicadas, más que preguntarle a los participantes sobre lo que sentían tuvieron que ver con factores más fisiológicos y de comportamiento.

Fisiología del poder

En la parte fisiológica, midieron los niveles de dos hormonas implicadas en la sensación de ser poderoso. En primer lugar, la testosterona se conoce como una hormona implicada en las reacciones de dominancia. Por ejemplo, si tenemos que competir en algo, la testosterona subirá y se mantendrá elevada si ganamos, mientras que caerá si perdemos.

La hormona que estaría en el lado de la sumisión o el miedo, por su parte, sería el cortisol. Sabemos que cuando tenemos una situación estresante, puede funcionar para dar respuesta a ese reto, pero por otra parte, suele estar elevada cuando no tenemos control sobre algo o cuando la ansiedad nos supera.

Comportamientos de atrevimiento

A nivel de comportamiento, lo que trataron de ver en este estudio es si los participantes eran más o menos arriesgados. Para eso, frecuentemente en psicología se utilizan las apuestas. Dan pequeñas cantidades de dinero a la gente que participa en el experimento para que decidan apostarlo y ganar más dinero o bien quedarse con lo que les dan. Este tipo de situaciones nos permiten saber cómo de proclive es una persona a tener comportamientos de riesgo.

En el caso que nos ocupa, a las personas a las que les hacían asumir poses de alto o bajo poder no se les dijo en qué consistía el experimento. Sí se midió el nivel de hormonas previo y posterior a posar de una forma u otra durante unos minutos. Además, se les pidió que apostaran o no el dinero en un juego de azar.

Lo que encontraron es que los participantes que habían estado en una pose de poder tuvieron más alta la testosterona, más bajo el cortisol y por último, se arriesgaron más en el juego. ¿Qué quiere decir esto? Parece que el hecho de mantener una postura erguida, abierta, de dominancia y seguridad, en efecto, influirá en las respuestas de nuestro cuerpo y nos comportaremos como si de hecho tuviéramos más poder sobre el mundo que nos rodea.

Se habla de algún modo de que la postura de “superhéroe” nos podría proporcionar unas mayores sensaciones de capacidad, autoeficacia y hacernos confiar más en nosotros mismos. Quizá nuestro cuerpo no sólo esté comunicando a los demás, sino que también nos habla a nosotros mismos sobre nuestra situación en el mundo, o cómo de poderosos somos.

Por supuesto, ver cómo explica esto una de las propias autoras del artículo en el vídeo de la charla TED, lo explica mucho mejor que en este post.

Fuentes: Psychology Today, TED.com, pss.sagepub.com

Escrito por Lara Pacheco Cuevas

ResearchBlogging.orgCarney DR, Cuddy AJ, & Yap AJ (2010). Power posing: brief nonverbal displays affect neuroendocrine levels and risk tolerance. Psychological science, 21 (10), 1363-8 PMID: 20855902

Mi Querido Amigo Invisible

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El juego en la infancia ha ido perdiendo su consideración exclusivamente lúdica para establecerse como una actividad indispensable y preparatoria de multitud de las funciones cognitivas que utilizaremos posteriormente. Tanto es así que las propias variaciones que observamos en el juego constituyen un buen indicador del desarrollo cognitivo del niño; pasando de juegos basados en la imitación de los otros o de roles sociales a juegos mucho más elaborados, sin implicar a los otros y generando mundos propios e idiosincrásicos, definiéndose como prolongaciones de los juegos simbólicos en los que han estado implicados.

Uno de los que más atención ha obtenido por parte  de los investigadores por su curiosa presentación y que hace no mucho era considerado una posible falla en el desarrollo (por falta de destrezas sociales, signos de retraso o presencia de sintomatología psicológica) es el juego con un compañero imaginario, comúnmente definido como amigo invisible. Por ello, han sido varios los estudios que han resaltado los beneficios manifiestos de dicho juego; entre ellos; una mejor aplicación de las destrezas sociales o un desarrollo cognitivo más completo. Destaca entre ellos la investigación realizada por Gabriel Trionfi y Elaine Reese; que propusieron hace unos años como la presencia de amigos invisibles en la infancia estaba relacionado con unas mejores capacidades narrativas, tendiendo grandes implicaciones para el éxito en el contexto escolar y la adquisición de la capacidad lectora.

Con una muestra compuesta por 48 niños de 5 años y medio (la mitad niños, la otra mitad niñas), comprobaron si la presencia de amigos invisibles tenían estos beneficios manifiestos. La prueba consistía en la lectura a los niños de una historia relacionada con “El día del Padre”, una prueba de test para evaluar la capacidad de comprensión de textos de los niños; y una tercera prueba en la que el niño contaba a una marioneta la historia que había oído anteriormente (“El día del Padre”) y otra prueba en la que contaban a sus madres un evento significativo ocurrido en el último año; evaluando en estas narraciones la capacidad narrativa y de estructuración de historias, los detalles o el nivel de vocabulario. Con un total de 23 niños de los 48 incluidos con amigos imaginarios, los resultados mostraron como  los niños con amigos invisibles relataban historias cualitativamente más ricas y complejas que sus compañeros sin amigos no reales; facilitando más datos,  generando ficción dialogada y extrayendo más relaciones de tiempo y espacio en el relato de las historias con respecto a sus compañeros no imaginativos.

Para los autores, las conclusiones que podían sacarse de estos resultados conectaban fuertemente con la capacidad cognitiva de los niños. Así, estos resultados podrían suponer un sistema cognitivo mucho más complejo y rico para los niños con amigos invisibles, al descontextualizar el objeto del juego a un contexto imaginado y sin referencia real, y que implica, consecuentemente, una mayor capacidad de abstracción y conceptualización. Es más, compartir estos personajes y mundos imaginados con su entorno y adultos más cercanos (como padres y profesores) podría suponer una oportunidad para el desarrollo y enriquecimiento de las habilidades cognitivas (como la Teoría de la mente), con lo que los autores concluyen el estudio incentivando al entorno del niño a hacer florecer y preguntar sobre ello.

Con algunas limitaciones dadas por la propia metodología de recogida de información de los niños, así como el reporte de algunas curiosidades (la mayoría de niños en el estudio con amigos invisibles eran hijos primogénitos, el sexo de estos amigos invisibles era mayoritariamente masculino, incluso en el caso de las niñas), lo que si nos queda claro es lo rico y variado que supone el juego del niño, y lo importante que es no censurar sus manifestaciones, sino fomentarlo, compartirlo y adentrarse de lleno en él.

Escrito por David Blanco Castañeda.

Fuente consultada: Research Digest.

ResearchBlogging.org
Trionfi G, & Reese E (2009). A good story: children with imaginary companions create richer narratives Child development, 80 (4), 1301-13 DOI: 10.1111/j.1467-8624.2009.01333.x